La alimentación es uno de los pilares de la salud de tu mascota, pero la enorme variedad de opciones en el mercado puede hacer que elegir se sienta abrumador. Estas claves te ayudarán a decidir con más seguridad.
Lee la lista de ingredientes
Los primeros ingredientes son los que más peso tienen en la fórmula. Busca una fuente de proteína animal identificada (pollo, salmón, cordero) entre los primeros lugares.
Ajusta según edad y tamaño
Un cachorro, un adulto y un senior tienen necesidades nutricionales distintas. Lo mismo ocurre entre razas pequeñas y grandes, que difieren en velocidad de crecimiento y desgaste articular.
Ten en cuenta su nivel de actividad
Un perro muy activo necesita más aporte energético que uno sedentario. Ajustar la ración a su actividad real evita tanto la desnutrición como el sobrepeso.
Haz la transición de forma gradual
Cambiar de pienso de un día para otro puede causar molestias digestivas. Mezcla el pienso nuevo con el anterior durante 7-10 días, aumentando la proporción poco a poco.
Señales de que la dieta no es la adecuada
Pelo apagado, picor frecuente, heces blandas o falta de energía pueden indicar que conviene revisar la alimentación junto a tu veterinario.
Consejos rápidos
- Respeta las cantidades recomendadas en el envase según el peso.
- El agua fresca y disponible siempre es tan importante como el propio pienso.
- Ante dudas o condiciones de salud específicas, consulta siempre con un profesional veterinario.