El calor extremo es una de las principales causas de urgencias veterinarias en verano. Con unos ajustes sencillos en la rutina de paseo, puedes seguir disfrutando del aire libre con tu perro de forma segura.
Elige el horario adecuado
Pasea a primera hora de la mañana o al anochecer, cuando el asfalto y el ambiente están más frescos. Evita las horas centrales del día, especialmente entre las 12:00 y las 17:00.
Haz la prueba del asfalto
Apoya el dorso de tu mano en el suelo durante 7 segundos. Si no aguantas, tampoco lo hacen las almohadillas de tu perro.
Lleva siempre agua
Ofrécele agua fresca antes, durante y después del paseo. Una botella plegable es una forma práctica de llevarla siempre encima.
Reconoce las señales de golpe de calor
Jadeo excesivo, encías muy rojas, debilidad o desorientación son señales de alarma. Ante cualquiera de ellas, busca sombra, ofrece agua y contacta con tu veterinario.
Cuida las almohadillas
El contacto prolongado con superficies calientes puede causar quemaduras. Prefiere zonas con hierba o tierra siempre que sea posible.
Consejos rápidos
- Acorta la duración del paseo en los días de más calor.
- Nunca dejes a tu perro solo dentro de un coche, ni siquiera un momento.
- Las razas braquicéfalas (bulldog, carlino) son especialmente sensibles al calor.